La novela Los amores lunáticos,de Lorenzo Silva, se escribió hace pocos años, exactamente en el 2002. Es un relato protagonizado por un joven del barrio madrileño de Carabanchel, un chico de 16 años que se ve envuelto en un lío de faldas por dos chicas, de distinta edad y muy distintas en general. Un chico que nunca había sentido el cosquilleo del amor, tan siquiera ni de cerca, lo vivirá doblemente. En mi opinión, es un libro que narra una bonita historia, cosas que a muchos chicos les pasan. El autor utiliza un lenguaje muy sencillo, de esa forma la lectura no se hace dura. Yo ya he leído algunos libros de este autor y nunca termino decepcionado; se ve que se siente muy relacionado con los jóvenes.
Las cosas podían haber acaecido de cualquier otra manera y, sin embargo, sucedieron así.Era un año cualquiera de la década de los setenta del siglo pasado. En un colegio de la antigua EGB, en un barrio obrero del sur de Madrid, una niña, hija del éxodo rural que estaba despoblando los campos de Castilla, asistía a clase de Lengua Española. La maestra, Elvira Gil González, que tenía la sana costumbre de leer a sus alumnas fragmentos de la narrativa española más reciente, desgranaba con su acento gallego palabras limpias, frescas, cristalinas como el agua de los arroyos que la ciudad hacía invisibles. Y la niña -que no tenía muchos amigos y que no sabía muy bien a qué mundo pertenecía porque sus padres campesinos la habían llevado a la ciudad para que progresara- escuchaba aquellas palabras como quien recoge, en medio del desierto, el maná que cae del cielo. Y así fue como la niña, embrujada por el hechizo de aquellas palabras, entró en conocimiento de Daniel, el Mochuelo; y de Roque, el Moñigo; y de Germán, el Tiñoso; y de don José, el cura, que era un gran santo; y de las Guindillas; y de Paco, el herrero; y de Cuco, el factor; y de las Lepóridas; y de Gerardo, el Indiano; y de la Mica; y de Andrés, "el hombre que de perfil no se le ve"; y de Rita, la Tonta; y de Pancho, el Sindiós; y de Quino, el Manco; y de la Mariuca-uca, con sus ojos azules de inocencia y sus trenzas y su cara llena de pecas... Las cosas podían haber sucedido de cualquier otra manera, pero sucedieron precisamente así. Porque fue así como la niña supo que, en el futuro, había de amar la literatura por encima de casi todas las cosas. Hoy la niña amaneció con la noticia de la muerte de don Miguel Delibes Setién, se la confirmaron sus propios alumnos de la moderna ESO. Según pasaba la mañana, fue tomando conciencia de la importancia del hecho y comprendió que estaba en la obligación de actualizar su blog. De regreso a casa, mientras observaba el deshumanizado paisaje urbano a través de la ventanilla del tren de cercanías, se fue llenando de gratitud y emocionado respeto, y notó que algo muy íntimo se le desgarraba dentro del pecho. Imaginó la carita compungida y pecosa de la Uca-uca y tuvo que hacer esfuerzos para no llorar. Más tarde, frente a la pantalla del ordenador, la niña empezó a escribir estas palabras que -lo sabe- jamás podrán estar a la altura de sus sentimientos. Y lloró, al fin.
La cantautora Joan Baez, representante del folk norteamericano y la canción protesta, recibió hoy la medalla de la Orden de las Artes y las Letras de España de manos de la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde. La Orden de las Artes y las Letras de España reconoce la labor de personas físicas o jurídicas destacadas en la promoción, la puesta en valor y difusión de la cultura española y de la imagen de España dentro y fuera del país. En el caso de personalidades extranjeras, se distingue con este honor a quienes hayan consagrado una parte significativa de su trayectoria profesional a materias directamente relacionadas con la cultura española así como a las que hayan mantenido una intensa relación personal con este país. La ministra destacó la labor que la artista ha realizado por España: "Hubo un tiempo en que nuestra lengua no era tan importante y fue Joan Baez quien cantó en español, quien con nuestra lengua, con nuestras letras, reivindicó nuestra cultura y la cultura de Iberoamérica". Por otra parte, recordó que la carrera "sólida, larga, consistente y rica" de Baez abrió camino y fue un estímulo para otras creadoras que no estaban acostumbradas a que hubiera "mujeres que enarbolaran guitarras".
La artista neoyorquina, que se encuentra de gira en España y ofrecerá mañana un concierto en el Palacio de Congresos de Madrid dentro del festivalEllas Crean, ha declarado que normalmente no acepta premios ni homenajes porque no cree en ellos, pero que en esta ocasión ha hecho una excepción por los vínculos que mantiene con nuestro país.
Es una afortunada coincidencia que este galardón se le otorgue precisamente en el año en el que recordamos a ese hombre que llegó con tres heridas y a cuyos versos ella fue una de las primeras en prestar su voz.
Llegó con tres heridas: la del amor, la de la muerte, la de la vida.
Con tres heridas viene: la de la vida, la del amor, la de la muerte.
Con tres heridas yo: la de la vida, la de la muerte, la del amor.
Como ya nadie ignorará, durante todo este año 2010 celebramos el centenario del nacimiento del poeta oriolano Miguel Hernández. Por este motivo, la fundación que lleva su nombre solicitó a la compañía estadounidense "Celestis", pionera y líder internacional en vuelos espaciales de homenaje, llevar una cápsula con poemas del autor a la Luna. En el año 2011 "Celestis" realizará el próximo viaje al satélite terrestre en el que complacerá la insólita petición. La llegada de los poemas de Perito en lunasa la Luna será una evidencia de la estrecha relación que Miguel Hernández tuvo con el cuerpo celeste: él mismo se autodenominaba lunicultor, como se ha apresurado a recordar Aitor Larrabide, filólogo y miembro de la fundación.
Si os fijáis bien en el texto de la imagen, los señores de "Celestis" no tienen muy claro si al que van a enviar a la Luna es a Miguel Hernández o a Federico García Lorca. En fin, sobran las palabras.
Nosotros, mucho más precarios, hemos preferido acercar la Luna al instituto para ofrecérsela al poeta en el próximo homenaje que le preparamos. De esta manera, nuestros alumnos se han convertido -cada uno en la medida de sus fuerzas- en humildes lunicultores o peritos en lunas. Podéis comprobarlo aquí.
Si las mujeres que leen son peligrosas, ¿qué decir de aquellas que, superando todas las trabas, se han impuesto como escritoras en un mundo lleno de prejuicios que no las tomaba en serio? La literatura ha sido tradicionalmente un terreno reservado a los hombres y, hasta bien entrado el siglo XX, las pocas mujeres que se atrevían a tomar la pluma solían utilizar seudónimos masculinos para ocultar semejante acto de rebeldía. Sin embargo, ya en el siglo XIII algunas mujeres se atrevían a escribir en un mundo en el que sólo unas poquísimas privilegiadas tenían acceso siquiera a la lectura. En esta interesantísima y reveladora obra, llena de ilustraciones y fotografías, Stefan Bollmann propone repasar la trayectoria de las escritoras más destacadas que ha dado la historia, como las hermanas Brontë, Jane Austen, George Sand o Virginia Woolf.
Nuestras colaboradoras Sandra Saceda e Isabela David, han elaborado un dossier de escritoras cuyas obras merece la pena conocer. Este trabajo es su aportación al homenaje que hemos querido rendir a todas las mujeres para conmemorar el Día Internacional de la Mujer.
Tradicionalmente relegadas a un papel secundario y a menudo pasivo en la sociedad, las mujeres encontraron muy pronto en la lectura una manera de romper las estrecheces de su mundo. La puerta abierta al conocimiento, la imaginación, el acceso a otro mundo, un mundo de libertad e independencia, les ha permitido desarrollarse y adoptar, poco a poco, nuevos roles en la sociedad. A través de un recorrido por las numerosas obras de arte que reflejan la íntima relación entre libros y mujeres, Stefan Bollmann rinde un sentido homenaje a las mujeres y confirma el excepcional poder que confiere la lectura.
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Con la excusa de que el próximo día 8 celebramos el Día Internacional de la Mujer, os recomendamos encarecidamente que echéis un vistazo a este hermoso libro. Nuestras colaboradoras y alumnas de Diversificación MaríaCamila Rojas y Raquel Borreguero os invitan a hacerlo a través de esta muestra de lectoras que han elaborado. Es nuestro particular tributo a todas esas mujeres -de ayer, de hoy y de mañana- que luchan por su independencia.
Me declaro absolutamente seducida y fascinada por la obra de este francés de Nancy (1962) que, además de escritor, ha sido docente, guionista y director de cine y ha merecido premios tan prestigiosos como el Renaudot y el Goncourt des Lycéens. Me confieso incondicionalmente entregada a una literatura humana, emotiva, terrible, cruda, triste, delicada, hermosa; a un estilo tan poético como narrativamente eficaz. Me reconozco definitivamente atrapada en las redes de este hombre que, como todo buen creador, es también un poco "tramposo".
Me sorprendió, hace algunos años, la lectura de su novela Almas grises, que me dejó un sabor agridulce por la maestría de su técnica y lo inesperado y sombrío de su desenlace. Fue todo un descubrimiento.
Me agradó comprobar que también como cineasta es capaz de hacer propuestas más interesantes que la mayoría de los directores europeos de su generación. Y disfruté enormemente del sufrimiento de Kristin Scott Thomas en Hace mucho que te quiero.
El informe de Brodeck, con toda su delicada crudeza,no hizo sino confirmar la enorme talla de este narrador de historias atroces y líricas. Su lectura fue un regalo que me hice el verano pasado, para celebrar las vacaciones y el merecido descanso después de un año de intenso trabajo.
La nieta del señor Linh -esa hermosísima novela corta o cuento largo- era mi asignatura pendiente. Hasta hoy.
Si aún no habéis tenido la oportunidad y el placer de caer en la trampa de Claudel, no retraséis más el momento de ir en busca de sus obras porque no os dejarán indiferentes. Pero tampoco me hagáis demasiado caso; no soy objetiva. Tengo el corazón encogido y un nudo en la garganta. Y una necesidad acuciante de contárselo a todo el mundo.
He aquí una estupenda coreografía que demuestra que leer puede (y debe) ser una fiesta. Se trata de una experiencia llevada a cabo en un centro de secundaria de Florida y que recojo en el blog de antonioxalonso. Y pensar que pudimos ser pioneros...