"En algún lugar de la biblioteca hay una página que ha sido escrita para nosotros." (ALBERTO MANGUEL)

martes, 6 de marzo de 2012

PÁRRAFOS LITERARIOS (III)


Llegaba tarde al colegio, porque el despertador no había sonado. Da igual, no es momento de hablar de eso. Me fui sin desayunar, algo habitual en mí. Subí al ascensor y se paró, qué ha pasado. El tiempo me pasaba despacio, iba a llegar tarde, hasta que el ascensor se cae. Pero lo sorprendente fue que no se estrelló sino que llegó suavemente. Se abrió la puerta y... dónde estoy, quiénes son esos, cómo he llegado aquí, no entiendo nada. Pero estas personas me suenan. Fui a dar una vuelta por el pueblo y me di cuenta de que todo el mundo me miraba y hablaba una lengua desconocida para mí. ¿Seré yo el raro o lo serán todos ellos? Nunca lo sabré. Dos "personas" me llamaron por detrás y me llevaron a un sitio oscuro al que en la Tierra llamamos CÁRCEL.

JAIME RODRÍGUEZ AGUADO, 2ºB


Y aquí me encuentro a viernes, en clase de música, pensando en qué rápido pasan las semanas y los días, siguiendo siempre la misma triste rutina de la que no puedes salir ni los fines de semana por el agobio de los exámenes, es un gran estrés. Toda la clase es uno aburrimiento porque mientras Álex y Salva tocan una canción con la flauta, el profesor a la mínima chilla desesperadamente para que salga bien. Los demás contemplan el rasgo y el ceño fruncido del profesor y a la vez nerviosos porque saben que tarde o temprano a ellos les va a tocar tocar la partitura. Yo estoy aquí contemplando la vida; parando el tiempo en mi mente. Creo que tenemos demasiadas cosas que pensar, como el partido del sábado, el examen del lunes, la novia, los ejercicios... ¡Es demasiado! Todavía estamos a segunda hora y queda mucho. Yo deseo llegar a mi casa, comer tranquilamente mientras veo alegremente "Los Simpsons", en ese tiempo eres capaz de desconectar sin saber cómo. Lo mejor es irse a la habitación, bajar la persiana, coger el mp3, tumbarte en la cama y escuchar esa música que tanto nos gusta, cerrar los ojos y dejar brotar la imaginación. En ese momento es cuando eres realmente feliz y desconectas plácidamente sin pensar en nada, si acaso, que cuando despiertes nada será igual.

ANTONIO MORENO, 2ºC


El pasado siempre tiene importancia. No hay que olvidar las cosas que hiciste, porque si lo haces, nunca conseguirás aprender de ellas. Ese pequeño error que cometí, cambió mi vida radicalmente, y hazme caso cuando te digo que no a mejor. Esa noche fue grabada con tinta de fuego en mi memoria. Nunca podré olvidar el rostro de aquella joven peatona acompañada por ese caballeroso muchacho, cuando por "un tonto fallo" embestí mi ahora destrozado coche contra éstos. Yo ahora estoy en un cuarto con baras de metal por paredes. Pero vivo. La joven no tuvo tanta suerta, y todavía espero con impaciencia a que el muchacho despierte de aquella cama blanca. Esa noche advertí que el alcohol no sólo es un peligro para nosotros mismos, sino también para los que nos rodean.

ÁNGEL LÓPEZ GONZÁLEZ, 2ºC



EL CABALLO HELADO

Era invierno, todos los caminos estaban helados, hacía mucho frío. Un caballo cansado de caminar todo el día, no se encontraba con muchos ánimos hasta llegar a su establo. -¡Hala, aquí me quedo! -se dijo a sí mismo mientras se dejaba caer en el suelo helado. Un pequeño pajarillo que volaba por allí se percató y le dijo: -Caballito, tenga cuidado, no está sobre un camino, sino sobre un lago congelado. El caballo ignorando al dulce pajarillo le contestó: -Déjame, estoy muy cansado, por un ratito que me eche no va a pasar nada.- Dio un bostezo y se quedó dormido. El hielo de debajo del caballo empezó a fundirse por su calor corporal y el peso lo hizo romperse con un fuerte chasquido. Al cae al agua el caballo comenzó a pedir ayuda, pero nadie pudo socorrerle. Las extremidades del caballo se congelaban, le impedían sostenerse en el agua. Casi inmóvil por el frío, lleno de dolor, se dejó hundir en el lago, quería morir, y se dio cuenta de que la pereza trae muchas consecuencias.

SANDRA LOBATO, 2ºB


1 comentario:

Carlota Bloom dijo...

¿Cómo encuentran estos jovenzuelos la inspiración? Ser conscientes de tener "voluntad de estilo" no es nada fácil...Felicidades por esa manera de mirar las cosas.