"En algún lugar de la biblioteca hay una página que ha sido escrita para nosotros." (ALBERTO MANGUEL)

jueves, 11 de noviembre de 2010

ORY

Carlos Edmundo de Ory, ese señor tan simpático de cuya mano hemos aprendido a jugar con la poesía en nuestra sección "EL JUEGO DE HACER VERSOS", no cantará ya más. Ha fallecido hoy, en su casa de Francia, a los 87 años de edad. Pero lo último que vamos a hacer aquí es ponernos tristes, porque ese sería un pobre homenaje para un hombre como él. Así que vamos a recordarlo con una sonrisa y con uno de sus últimos poemas, "Tótum revolútum", en la versión musical de Fernando Polavieja incluida en el discolibro El desenterrador de vivos.






Tótum revolútum

No soy más que un escobero
Un guardajoyas cualquiera
Un pisaúvas un matón
No soy más que un angelote

Soy en esta tierra un pillo
de siete suelas un títere
un tiesto un encapuchado
un fresco que toma el fresco

Soy un doliente arlequín
y un guardagujas nocturno
un tonto de capirote
un maestrescuela excomulgado

Además soy ¡qué sé yo!
Un cachivache eterno
Un violín en la cocina
Un palillo en el desierto
Una vela encendida en una roca
Una regadera en el mar
¡Y un andaluz en un andén!

3 comentarios:

Silvia Gongo dijo...

Hubiera sido feliz si de pequeña hubiera tenido en mis manos un libro suyo.
Una gran pérdida.

Carlota Bloom dijo...

¡Qué pena! Hace un ratito estaba leyendo algunos de sus "aerolitos" (vienen en el libro de texto de 2º)-¡no sabía nada todavía!- y estaba pensando en proponer a mis alumnos un ejercicio de recitación a varias voces...
Te dejo uno que me gusta mucho: "Salvo algunos, los animales no hablan". Un abrazo.

Lu dijo...

Vaya. Precisamente uno de nuestros blogs es un homenaje al poeta.
El que lee león es uno de sus fonemoramas.