"En algún lugar de la biblioteca hay una página que ha sido escrita para nosotros." (ALBERTO MANGUEL)

lunes, 9 de mayo de 2011

LA TEJEDORA DE LA MUERTE, de Concha López Narváez

Es una novela de misterio que narra las curiosidades y los miedos que se le presentan a Andrea al regresar a su antigua casa.
Andrea es una niña de diez años que vive con sus padres en un pequeño pueblo de Extremadura.
La historia comienza una tarde de tormenta. Esa tarde, su padre no se encontraba en la casa, estaban ella, su madre y Rosa, la criada. Cayó un trueno y su madre gritó, ya que vio una sombra sentada en la mecedora balanceándose. Pasado un rato llega su padre y su madre le cuenta lo sucedido. Pasan los días y su madre sigue angustiada, por ello deciden mudarse a la ciudad. En ella, nace su hermano, Daniel, y juntos crecen.
Cuando murieron sus padres, Andrea decidió visitar la casa antigua del pueblo para averiguar de quién era la sombra. Para ello decide ir a visitar a Rosa, pero resulta que estaba muerta. María Francisca, la hermana de Rosa, le cuenta lo que sucedió el día de la tormenta.
Elisa, su tía abuela, se escapó siendo joven de la casa de sus padres. Pasaron los años, y cuando regresó y murieron sus padres, no la dejaron la casa de herencia por su mal comportamiento. Elisa se fue a vivir al lado de la iglesia. Se quería vengar de todo el pueblo, por ello tejía sin cesar. Tejía cosas sin forma y predecía quién iba a morir con las franjas que tenían las cosas que tejía. El día de la tormenta Elisa murió.
Cuando la metieron en el ataúd, tenía los ojos abiertos y las agujas en las manos pero cuando lo volvieron a abrir, tenía las manos cruzadas y los ojos cerrados.
Andrea, tras escuchar la historia se pasó cinco noches en su antigua casa. Las tres primeras noches oyó las agujas al tejer y la mecedora balanceándose. La cuarta noche, recuerda la tarde de la tormenta y ve a su madre y Rosa observando a la tejedora levantándose de la mecedora. La quinta noche recuerda que su madre grita: ¡No! Y empuja las agujas de la tejedora. Andrea entiende que el alma de Elisa descansa ya en paz porque las agujas eran el demonio que se había apoderado de ella. Cuando amaneció decidió regresar ya que había averiguado lo que quería saber.
Este libro me ha hecho disfrutar, ya que he pasado miedo de verdad, son auténticos los dibujos, las escenas de terror y la cara de la tejedora. He sentido hasta escalofríos mientras los leía.
El misterio que se le presenta a Andrea desde que es una niña, es bastante inquietante. Porque aunque sea una historia inventada, te hace pensar que hasta en tu propia casa está vagando el espíritu de una persona que está muerta que vivió en el que es ahora tu hogar. Además me ha gustado la intriga que mantiene hasta el final, como para que cada uno imagine el desenlace. Así como lo de la bufanda de punto de diez franjas, quien la escondió, fue la madre de Andrea, o la propia tejedora. Se lo recomiendo a todos aquellos lectores que les guste las historias de miedo, de intriga.


LUCÍA ORDÓÑEZ VINUESA, 1º A

2 comentarios:

Marian dijo...

en las ocasiones en que la he disfrutado con mis alumnos ha sido una experiencia estupenda: es una obra que les gusta mucho y engancha, sobre todo a los de 1º Eso.
me ha encantado la reseña de Lucía. Mis felicitaciones.
Saludos
MArian

JuanFra dijo...

Gracias por este estupendo aporte, me ayudo mucho, no soy un niño que deje el trabajo sin hacer pero es que no pude hacerlo, gracias.