"En algún lugar de la biblioteca hay una página que ha sido escrita para nosotros." (ALBERTO MANGUEL)

lunes, 16 de marzo de 2009

UT PICTURA POIESIS (O VICEVERSA)


PIEDRA NEGRA SOBRE UNA PIEDRA BLANCA

Me moriré en París con aguacero,

un día del cual tengo ya el recuerdo.
Me moriré en París -y no me corro-
tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.
Jueves será, porque hoy, jueves, que proso

estos versos, los húmeros me he puesto
a la mala y, jamás como hoy, me he vuelto,
con todo mi camino, a verme solo.
César Vallejo ha muerto, le pegaban

todos sin que él les haga nada;
le daban duro con un palo y duro
también con una soga; son testigos

los días jueves y los huesos húmeros,
la soledad, la lluvia, los caminos...


(CÉSAR VALLEJO)


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He elegido este poema porque me impresiona que el autor parece tener una premonición de cómo será su muerte, porque más o menos murió de esa forma, no un jueves pero sí un viernes, con mucha lluvia. En mi opinión es un poema con mucha melancolía.
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“Las calles de Pari­s un día de lluvia” (1877)

Este cuadro lo pinta Gustave Caillebotte (1848-1894). Nos enseña una calle de París, repleta de gente, en plena tarde lluviosa. El cuadro me dice que es una céntrica calle de París. Tiene que ver mucho con el poema ya que habla sobre una tarde de lluvia en París, que es cuando muere el poeta y representa un poco lo que es la visión del poeta.

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RAYMUNDO HINOSTROZA, 3º DIV.

4 comentarios:

Carlota Bloom dijo...

César Vallejo es uno de mis poetas preferidos, y este poema uno de los que más me gustan. Me alegra ver que todavía hoy, Ray, a ti también te sigue gustando Vallejo y la poesía. Un saludo de tu profe de Lengua de 1º de ESO.

RaQueL ii nOiitaaH dijo...

Esta muy bien y te ha quedado muy bonito, te has expresado muy bien en el poema y en resumen que nos ha gustado mucho ^^

anonimus dijo...

que pasa Ray tio que tal? jaja weno pues te pongo un comentario xk me aburro tio pues na que sepas que me caes muy bien y aver si nos juntamos mas por las tardes jaja venga cuidate adios

Trapisonda dijo...

Vallejo fue uno de los primeros poetas que devoré. Cómo me emocionaba y me arañaba por dentro entonces y cómo lo sigue haciendo ahora.
Y este poema , en concreto, no deja de estremecerme aunque ya pase de cien la cuenta de las veces que lo leído.
Todo bien, Biblos?
Besos serranos.